Jorge Jaldón 2 noviembre, 2018

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

Jorge Jaldón – Farmacéutico, Dietista-Nutricionista, Tecnólogo de los Alimentos.

A veces comprar pan, pan de verdad, se convierte en una auténtica odisea, y es que tenemos los sitios de 5 barras 1€, que haces la cuenta y te preguntas: ¿qué le ponen harina o serrín?, y los sitios “piticlin”, que no sabes si vas a comprar pan o a comprar una alianza de boda. Pero si esto no es suficiente y lo que te mola son las emociones fuertes, entonces vete a comprar pan integral de verdad

¿Qué diferencia hay entre pan integral y pan blanco?

El pan integral,de verdad, se elabora con grano o cereal entero, que tiene tres partes: 
endospermo, germen y salvado. Esto hace que el pan conserve la fibra y que el contenido de minerales y vitaminas esté intacto, además de aportar proteínas, por lo que su perfil nutricional es magnífico.

El pan blanco se elabora a partir de los granos refinados, a los que se les extrae el germen y el salvado durante el proceso de molienda. Al cereal blanco sólo le queda algo de proteína y, sobretodo almidón, por eso el pan blanco nos sabe más dulce. Nutricionalmente es menos completo que el integral.

 

Beneficios de consumir pan integral.

 

Nutricionalmente: ya hemos dicho que es más completo.

Más fibra: una dieta saludable debería aportar como mínimo 25 g de fibra diaria, el pan integral nos ayuda a conseguir este objetivo.

Control de la glucemia: el pan integral podríamos decir que libera más lentamente el azúcar que contiene y esto hace que tu cuerpo pueda ir asimilándola mejor.

Prebiótico: si la flora bacteriana que todos tenemos son los probióticos, los prebióticos son el alimento para ésta, y el pan integral está cargado de ellos.

 

5 pistas para comprar pan integral-de-verdad.

 

  1. La lista de ingredientes: debe poner como primer ingrediente “harina integral” o “grano entero” y debe tener un % de al menos un 70%, y si es del 100% mejor.
  2. El cereal: no importa si es de trigo, de centeno, de trigo sarraceno o de espelta, lo importante, insisto, es que la harina de cualquiera de estos cereales sea integral.
  3. Masa madre: mola, pero tampoco me dice nada de si es integral o no, este dato me da una pista de cómo ha sido la fermentación y de la levadura.
  4. “Rico en fibra”: no es integral, sólo se le ha añadido salvado, probablemente, para tratar de compensar la falta de fibra de la harina “blanca”, pero nunca será comparable a la harina integral.
  5. Pregunta: si el pan no tiene envase o etiqueta, pregunta al panadero, que si es un panadero-de-verdad te sabrá decir qué cantidad de harina integral lleva.

 

Encontrar pan-integral-de-verdad no es tarea fácil, pero afortunadamente, cada vez más se está recuperando el buen hacer del pan y los nuevos panaderos, panaderos de verdad digo, están haciendo pan de verdad y pan-integral-de-verdad.