Jorge Jaldón 31 octubre, 2018

Ocho Dietas Mediterráneas

Jorge Jaldón, Farmacéutico, Tecnólogo de los alimentos, Dietista-Nutricionista

Hablar de gastronomía andaluza es hablar de dieta mediterránea, es definir una forma de cocinar y de entender la mesa, es hablar de productos de cercanía, de alimentos de la sierra y de la costa, de verduras y legumbres, de un clima maravilloso y de una tierra fértil que abastece a media Europa de alimentos. Gastronomía andaluza es aceite con mayúsculas.

Personalmente creo que no hay una dieta mediterránea única, al igual que no hay una cocina andaluza única…hay tantas cocinas y tantas interpretaciones de la dieta mediterránea como cocineros haya, y todas coinciden en unos principios:

 

 

¿Los principios de la dieta mediterránea?

  • Aceite de oliva: este “oro líquido” nos define como pueblo y define la dieta mediterránea como una dieta cardiosaludable que usa, tal vez, la grasa más saludable que existe.
  • Verduras y fruta de temporada: la huerta andaluza es tan fértil y variada que alguien apuntó que podríamos ser la despensa de Europa. ¿Hay un plato más andaluz y más internacional que el gazpacho?
  • Mas pescado: con miles de kilómetros de costa el pescado es protagonista de la dieta mediterránea. Una fuente de proteínas, de calcio y de Omega-3.
  • Legumbres: ese regalo de la tierra y del arado, esa fuente no sólo de proteínas, sino también de fibra y vitaminas en abundancia.
  • Cereales: Andalucía es un enorme granero que cada pueblo ha sabido transformar en platos y panes con sabor propio.
  • Vida activa: que para eso tenemos un clima que es la envidia de los jubilados alemanes e ingleses.
  • Agua: hablar de la bebida por definición, es hablar del Río con mayúsculas y es hablar de una sierra con nieves casi perpetuas, es hablar del Guadalquivir y de Sierra Nevada. ¿Qué mejor “padre” y “madre” para dar de beber a las 8 provincias?

 

La dieta mediterránea es una filosofía, es nuestra forma de comer y de vivir y cada uno la hacemos nuestra… es nuestra herencia… ¡No la perdamos y qué vivan las ocho dietas mediterráneas!